domingo, 13 de diciembre de 2009

Gemidos de placer ...





¿Que mejor sensación de acostarse y después de eso despertarse un domingo por la mañana con los mismos gemidos de placer? ¿Algo mejor?... pues sería algo mejor si los gemidos fueran los tuyos, pero como sabemos no todo es perfecto. La verdad es que no tenia la intención de meterme en la intimidad ajena pero mis paredes son casi transparentes y era inevitable. Era largo y intenso. Los dos amantes disfrutaban como locos, lo mismo a la una de la mañana como a las ocho. Y allí estaba yo en mi cama intentando dormir y los pensamientos vinieron a mi.



La sexualidad ...


Y aquí no sé por que me vienen las palabras de John Lennon: 
"Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, pero la violencia se practica a plena luz de día".


La sexualidad, esa gran desconocida, tan mística, tan querida y tan odiada, tan escondida y tan deseada ...
¿En cuantas casas ella era la gran prohibida, la palabra tabu? Por que tenia que estudiar en el cole y la universidad tantas cosas que nunca jamas iba a utilizar, y por que nunca nadie me enseño como poder disfrutar plenamente de mi sexualidad, sin miedos, sin tabus, sin prejuicios, sin limites ...


Nunca vi mis padres besándose, solamente una vez sin querer les vi haciendo el amor, era un instante y fue acompañado con el grito de mi madre de horror que les había pillado. Mi padre salió furioso, me dijo dos frases y luego nunca jamas volvimos hablar del tema. Nuestras conversaciones del tema eran con la única pregunta antes de ponerme a ver alguna peli: ¿Hay sexo?, yo tímidamente decía que creo que no y el se relajaba. 


Y luego este mito de la virginidad ... algo sagrado que iba a regalar al príncipe que iba a venir a salvarme subido en su caballo blanco. Con 17 años, yo era una romántica perdida y no sabia nada de nada del sexo. A parte que lo veía como algo oscuro, prohibido y místico. Y lo que paso no fue ese cuento de hadas que tanto esperaba, el guión fue muy diferente. No había ojos llenos de amor, no había campanas y fuegos artificiales, no había gemidos de placer. Fue doloroso y no deseado. Fue confuso y muy traumático. El no era el príncipe, fue un mendigo que no sabia amar, que sólo sabia agredir. Y después de una experiencia tan "maravillosa" quien tiene ganas de repetir ...


Tenían que pasar muchos años para querer vivir este momento, pero la princesa ya sabía que da igual si es príncipe o no, el iba a ser muy delicado y le iba a querer mucho, pero ella no iba a enamorarse de el. Y así fue, haciendo el amor cuando una no esta enamorada ... no sé yo, a mi personalmente no se me da bien. Así que lo más cuidadoso que era el, el placer no llegaba, justo al contrario la frustración y la decepción se hacían más grandes. 


Y así los años pasaban y los príncipes cambiaban, había algunos que se acercaban a lo que buscaba la princesa y otros que no. Pero aun así ella no conseguía sentirse feliz sexualmente. Llegaba a pensar que igual es frígida. Otro invento a nuestra sociedad para marcar las mujeres que no podían disfrutar plenamente de su sexo. Sorprendentemente la princesa llegó a ver en casa de una amiga un papel escrito "frígida" sellado y firmado por un medico. 
En un mundo machista donde el hombre es un campeón cuanto más mujeres lleve a su cama y la mujer es una puta cuando vive plenamente su sexualidad, aparecían muchas mujeres que resultaba que eran frígidas. En un mundo donde el deseo sexual de la mujer hasta poco parece que no existía, por que hacer el amor era acto únicamente de concebir hij@. En un mundo donde la sexualidad de la mujer sigue siendo una gran desconocida. 


La princesa llego a pensar que va a escribir su propio cuento, iba a proponer una meta a los príncipes que aparecían en su vida. Ella no iba a querer que le traen agua sagrada, ni el diente de duende, pero si que iba a pedir tener orgasmo vaginal. Y el príncipe que conseguía hacerle vivir uno, iba a ser el hombre de su vida. Así vivía ella años en búsqueda de este momento y de aquel príncipe, pero resultó una tarea muy complicada. Con el tiempo se dio cuenta que el orgasmo vaginal tampoco existía, sino el orgasmo era único pero podía ser provocado en diferentes zonas. Como había mujeres que tenían uno cada vez que cepillaban sus dientes. ¿curioso, pero realidad? ¿suena intrigante no? por lo menos tienes 3 al día, si eres una chica limpita. 


Y un día apareció un príncipe que le hizo volver a renovar la esperanza que podía ser el. El principio fue prometedor, pero solo el principio ... Justo cuando la princesa pensó que poco a poco podía conseguir sanar las viejas heridas inventando su propia terapia llorando y haciendo el amor a la vez pero sintiendose querida, deseada, comprendida ... una vez por todas iba a superar el fantasma del pasado ... pues el príncipe se apagó, perdió interés por todo. Justo cuando ella empezaba abrirse, dejarse llevar. Ella intentaba animarle, pero no conseguía mucho y se machacaba continuamente que no era suficientemente interesante, excitante, guapa o lo que sea, para poder despertar el deseo del príncipe. Y con esos pensamientos se daba cuenta que aun más complicaba su carga del pasado y menos le ayudaba superarse. 


Cuando se sentaba a pensar del tema, se daba cuenta de cosas muy curiosas, que su cuerpo funcionaba a la perfección, que ella sentía mucho, cada caricia, cada roce. Lo que no conseguía hacer era Parar la mente. Eso lo conseguía solamente haciendo yoga, pero con el sexo no era lo mismo. ¿por que? se preguntaba ella. Por que había otra persona a su lado, por que ya no estaba sola. Por que parar la mente significaba dejar de controlar, Tener la confianza completa en alguien, Dejarse llevar, y eso significaba que iba a ser vulnerable delante de otra persona ... alguien que le podía hacer daño ...


Y entonces ella pensó, que ya no quería que le salvan, que ella era la dueña de su propia sexualidad, y que no iba a poner la exigencias tan altas y injustas que el príncipe tiene que ser el responsable de sanar sus heridas. Tenia que ser ella que iba a encontrar el camino, sola o acompañada. Que ya no quería esconderse detrás de la mascara de geisha que hace todo lo posible para que su amante disfrutara y que ella olvidaba su propio placer. Y otra vez todo iba a conseguir encontrar el botón de apagar la mente, de desenchufar el bucle de pensamientos negativos y nocivos que hacían daño. Volver al principio, a aquel momento cuando no pensaba tanto y simplemente Sentía ... se dejaba llevar ... se dejaba fluir  ... sin pensar ... sin analizar ... 


... sin más ...




una pagina interesante, a pesar que no muy bonita estéticamente, pero tiene cosas útiles:
http://www.sexologia.com/


por cierto ya tengo los dos amantes al lado listos para otra porción de amor y yo ... 
voy a hacerme el desayuno ... 


Feliz domingo naranjitas

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