
Ayer llamé a mi madre y me contó una historia muy divertida ...
Te cuento en breve que las dos vivimos a 3.408 km – aprox. 1 día y 11 horas distancia. Nos vemos como mucho dos veces al año, pero hablamos a menudo por teléfono y ella sin duda es mi mejor amiga. Sabe todas, bueno ... casi todas mis historias y secretos.
Ella es la mujer más extraordinaria que jamas he conocido. Es simplemente fuera de lo común. Es una alma tan intuitiva, romántica, sensible y en el mismo momento tremendamente fuerte y con un sentido de humor tan fino y exquisito. No la puedes asustar con nada y acepta todo con naturalidad, da igual si le digo que trabajo como estriper en un club privado o que me voy a la jungla con un circo tailandés, o que quiero ir a bucear con tiburones en Bahamas. Ella acepta todo ... o por lo menos esa el impresión que da. No da consejos, solo en casos muy extremos y tienes que suplicarle con toda tu fuerza. Pero para ella es muy importante que mi hermano y yo vivimos nuestras vidas, haciendo nuestros errores, algo que ella no ha podido hacer...
Mi mami es muy buena anfitriona y divertida acompañante que en muy poco tiempo se hizo con tod@s mis amig@s que la adoran como yo.
En mi adolescencia los chicos que querían acercarse a mi y veían que no les hago caso, pasaban a plan B, buscando la amistad de mi madre y esperando que después habrá por lo menos alguna recomendación de su parte en su favor. La verdad es que eso nunca pasaba. Pero mis amig@s no paraban de llamarle y buscarle para consejos y simplemente para hablar ...
Después de esta muy breve y escasa introducción de las cualidades maravillosas y estupendas de la madre que me parió (eso en sentido literal de la frase y con todo mi amor por ella).
Pues le llamó anoche y me cuenta lo siguiente:
- Sabes hija ayer me pasó algo muy interesante, llamaron a la puerta a las 5:30h
- ¿A las 5:30 de la tarde? - le pregunté yo.
- No hija, de la mañana. Yo pensé que puede que sea uno de los obreros ... (mi madre últimamente esta descubriendo su espirito de decoradora en potencia y la casa esta en un constante cambio) pues pensé - seguía ella - que igual es uno de ellos se le había olvidado comentarme la importancia de la silicona para las fugas del baño.
Como te dije arriba, mi madre tiene un sentido de humor muy fino y te cuenta las cosas con toda la naturalidad del mundo, como que si no hay cosa más normal y típica que te aparezca un obrero a las 5:30 de la mañana para soltarte el rollo de las cualidades técnicas del silicona y su utilización en nuestra vida cotidiana.
- ¿Y entonces? - le pregunté yo muy intrigada.
- No, resulta que no eran los obreros. Era Leopold (pongo un nombre ficticio, por si acaso que el susodicho encuentra esto un día y no le haga mucha gracia).
Aquí tengo que poner entreparentesis para ponerte al día con el personaje de Leopold. Intentaré hacerlo lo más breve posible, a pesar que el se merece la pena por lo menos para varios capítulos con todo el lujo de detalles, por que sus historias son suficientes para llenar varios tomos de la enciclopedia Larousse, pero eso será en otro momento.
Te digo que Leopold es un joven fotógrafo, bastante bueno por cierto, que ha conseguido hacerme unas de las mejores fotos que tengo de la época de mi adolescencia. Hacía las fotos con mucha emoción y si tiraba 24, todas sin falta salían buenas ... por lo menos conmigo. Parece que había heredado esa capacidad de su padre, que era uno de los fotógrafos mas importantes de su época en mi país.
Leopold se enamoró de mi cuando teníamos 17 años, era muy creído, se pensaba del rey del mambo siempre rodeado con muchas chicas. En principio pasaba un poco de mi, pero en algún momento las cosas cambiaron ... y si que cambiaron.
Yo perdí interés y lo suyo se convirtió en una obsesión, en una atracción fatal. Se enamoro tan locamente, nunca mejor dicho la palabra, por que en esta historia hay de todo, poemas, sonatas, suicidios, malicomnio, bodas ficticias, etc. (pero de todo esto en la enciclopedia Larousse un día)
Es una persona muy interesante y inteligente, que simplemente se ha equivocado de su época. Es un don Quijote de la Mancha en toda la regla y encontró en mi su doña Dulcinea del Toboso. Es un caballero fiel, sensible, creativo y muy dramático que necesita tener su musa y esta dispuesto hacer cualquier cosa para complacerla. Listo para luchar con dragones y molinos para acercarse a su amada, para simplemente conseguir sacar una sonrisa en su cara. No me veía como persona de carne y hueso, me veía como una diosa, puesta en su pedestal de donde no podía ni moverme (ni siquiera para hacer pis). Tan creativo y imprevisible, el podía aparecer en un globo en el cielo y escribir mi nombre con fuegos artificiales o cantarme una sonata debajo de la ventana encendiendo 100 velas por todo el jardín. En general eso impacta cualquiera pero en caso que el objeto de su deseo ha perdido el interés esas situaciones tan dramáticas provocan sensaciones a veces algo bochornosas. Por que el implicaba todo el barrio para que participe en sus elaborados preparativos, así que podía encontrarme con grupo de abuelas mirando me con la cara triste, secando sus lágrimas con pañuelo y diciendo me: Ay hija, si a mi me hubiera querido alguien así ...
En esas situaciones te sientes algo ridícula, pero tampoco me voy a poner a explicar que la medalla siempre tiene otro lado...
Así que volvemos a lo que íbamos. Yo no había visto Leopold desde hace 2 o 3 años y mi madre sabia también muy poco de el. Hasta que ayer apareció en la puerta de nuestra casa a las 5:30 de la mañana.
- ¿Y que quería el? - pregunté mi madre impaciente.
- Yo, hija, reaccione muy normal, como que si le estaba esperando hace mucho que viniera justo en este día ...
- Y en esta hora - añadí yo riendo me.
- Si, y en esta hora - siguió mi madre - entonces le dije la palabra mágica: ¿CAFÉ? Y el asentó afirmativamente con la cabeza. Así que preparé una taza de café y también me acordé que me viene bien que me ha despertado a esta hora, por que me tenia que tomar las pastillas para la tos, es que estaba pachucha unos días. El se sentó en la silla en la cocina y empezó a tomar su café, fumando sus cigarros. Ya sabes cuanto odio el tabaco, pero en este momento decidí mantenerme en calma, por que sentía que tiene que decir algo muy importante.
Había un silencio en un momento, el tomaba su café y su tabaco, mirando el suelo muy pensativo y yo estaba con mi vaso de agua acabando de tomarme las pastillas, cuando de repente el me miro y dijo:
"- Tengo que pedirte algo... La verdad es que ... vengo por algo más que tomar un café ..."
Hija yo le anime a seguir y entonces el dijo:
"- Quiero la mano de tu hija"
En estas situaciones poco esperadas las madres comunes tienen distintas reacciones, entre crisis, histeria, risas en carcajadas o lo que sea ... pero mi mami NO.
Ella con toda la tranquilidad del mundo había dicho:
- Comprendo... Pero resulta que la mano de mi hija tiene su prolongación, que es su cuerpo, y todo esto en conjunto es propiedad de su dueña, digamos de mi hija y ... yo no podría hacer nada en este caso ... lo siento tanto Leopold ... ¿por cierto te comenté que ella tiene novio?
Pero el parecía que no se dejaba impactar tan fácilmente, da igual si los dragones echaban puro fuego de su boca, eso no podía asustar un caballero de verdad. De hecho lo más difícil que se ponía la cosa, más pasión y decisión había en sus ojos.
-¿Entonces? - le pregunté yo, ya súper intrigada.
-Pues el pasaba de cualquier comentario mio - decía mi mami - digamos que sabia de todos tus amores y seguía tu vida emocional desde hace 17 años, pero eso ahora no tenia importancia, por que el sabia que tú eres el amor de su vida, que lo tenia claro desde siempre y eso nunca había cambiado...
En este momento pensé que curiosa es la vida, como podemos dejar una huella tan fuerte en alguien que se le queda para el resto de su vida. Pero antes de seguir mi parte romantica y sentirme tan especial que habia provocado estas sensasiones tan fuertes en un ser humano, mi parte racional dijo:
-¿Obviamente el estaba boracho, no? - buscando una explicación de este comportamiento.
- No hija, no, la verdad es que estaba fresco como una lechuga y más que se iba a viaje con su coche y le esperaban 500 km, asi que no creo que incluso el podría hacer esto. De todas formas le tenia cerca y iba a sentir el olor de alchol si existia.
- Pues estaría drogado entonces - segi yo ...
- Que no hija, que no, estaba totalmente en forma.
- ¿Y luego que pasó?
- Pues luego me dijo que tenia que bajar con el hasta la entrada del edificio. Así que me ves a mi, en mi pijama y zapatillas y en la mano con el vaso de agua, bajando por las escaleras del 5 piso a esas horas de la mañana para descubrir que el se habia comprado un coche muy bonito y caro, le llamaba el cisne blanco.
Me contaba que como yo sé el nunca ha sido material, pero para una mujer tan hermosa como tú, mi hija, tenia que darle todos los caprichos del mundo, por que te lo mereces. Y que ya no iba a ser como antes de quitarte la energía, al reves, te iba a dar toda su energía para que seas feliz.
Y nada, hija, nos despedimos cantando una cancion folklórica para un coche blanco y yo eche el agua de mi vaso por debajo de sus ruedas para que tenga suerte en su vida. El me abrazó como abrazaría su suegra querida, como que habiamos cerrado el trato y esta todo hecho.
A ..., se me olvidaba decirte que obviamente me dejo su teléfono que te lo tenía que pasar a ti, yo lo apunté a una hoja de publicidad de una tienda y coincidio que escribí el número justo encima de las manzanas. Y el dijo sonriendo que lo hago a posta por el simbolo de la manzana por que representa en diablo, la tentación, ....
... pero nosotr@s preferimos las naranjas no? y si están con caramelo mucho mejor ...
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